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Este blog narra la historia de dos hermanos que el 7 de mayo de 2012 decidieron emigrar a Suiza para buscar un futuro que en España, se nos niega. El día a día de cómo buscar trabajo, vivienda, seguros médicos, etc. A nuestro paso nos encontramos con trabas esperadas (idioma, cultura, etc.) y otras inesperadas (desmotivación, ansiedad, frustración, etc.). Esperamos que nuestra historia sirva de ayuda a los miles de personas que se sienten identificadas con nosotros. CONTACT: info.mevoyasuiza@gmail.com

miércoles, 31 de julio de 2013

Día 450: De vuelta! (Trabajar en Suiza)

Propicios días desde Suiza. Cincuenta días después de nuestro último post, hoy, estamos de vuelta. Muchas son las razones que nos han impedido redactar, pero aquí estamos.



¿Por dónde empiezo? Bueno, ¿recordáis que hace dos meses se estropeó el motor de la furgoneta de Antonio y el mecánico nos pedía 7.800 laureles para repararla? Pues bien, a principios de este mes de julio, un lunes de infausto recuerdo, el coche de mi mujer se quedó clavado. El mecánico nos dijo que el motor se había gripado y que por lo que vale la reparación, ya podíamos tirarlo y comprar otro de iguales características. Imaginaros como nos sentimos con tanta mala suerte llamando a nuestra puerta…
Pues si eso pasó el lunes, yo me dediqué a levantarme a las 5:30 de la mañana para llevar a mi cuñado a trabajar, luego volvía a casa, recogía a mi mujer, la llevaba al trabajo, y volvía para ir a trabajar yo. Ese camino se repetía por la tarde para ir a buscarlos al trabajo y regresarlos a casa. Tres personas con necesidad de movilidad y un solo vehículo. Pero… eso solo lo hice tres días, porque si el lunes se “murió” el coche de mi mujer, el jueves se “murió” el mío. Cagüen!!!
Sin coches, sin un euro para comprar otro… ya podéis haceros idea de cómo estaba mi moral. Digamos que no estaba como para escribir muchos blogs.



El tema es que este mes he empezado a trabajar y mi cuñado también. Bajé a España a por la furgoneta de mi cuñado (la hemos reparado allí por 1.500 €, es decir, 6.300 € menos de lo que nos pedían aquí) e hice un segundo viaje para subir un coche viejo que le hemos comprado al primo de mi mujer.  
Al llegar aquí me encontré sin internet durante 2 semanas, así que tampoco podía publicar. En estos 50 días me ha caído otra multa de 240 francos de manera totalmente involuntaria, y un sinfín de cosas que no voy a explicar porque me dan ganas de llorar.



Ahora Isabel y Laia están en España de vacaciones, disfrutando de la familia y de los amigos hasta el 23 de agosto que le toca empezar a trabajar.
En estos últimos tiempos me he planteado si venir aquí fue una buena idea o no. Por un lado, no acabo de adaptarme a la idea de que hoy y siempre, un extranjero es un ciudadano de segunda en este país. Por otro lado, adoro el país, sus costumbres, sus leyes, sus paisajes y su gastronomía.
Un ejemplo: el otro día estaba cocinando (mi mujer no está y me toca a mí hacer de chef) y como soy un torpe, me corté el dedo gordo de la mano derecha, justo en la yema. 



Me puse unas tiritas a modo McGyver, pero no se sostenían bien. Total que decidí ir a una farmacia para comprar esparadrapo y hacerme un envoltorio tipo “mi dedo gordo ahora abulta igual que mi cabeza”. Pues resulta que el dependiente, cuando le pedí el esparadrapo me preguntó: “¿Para qué tipo de herida es?”. Yo inmediatamente pensé: “y a este hombre que más le da el tipo de herida, yo solo quiero mi esparadrapo y punto”. Total, que le enseño el dedo gordo en plan “me he hecho pupa aquí”, y el hombre sale del mostrador y me pide que le acompañe a las estanterías. Me preguntó si era la típica herida que uno se hace con el cuchillo, pelando algún alimento, y que provoca un corte transversal que no es doloroso pero sangra en abundancia. Yo le dije que sí, un poco alucinado con la pregunta. Pues coge el hombre mirándome en plan “ten mi pequeño saltamontes” y me saca unas tiritas especiales para ese tipo de cortes, que se adaptan al dedo y cubren la herida a las mil maravillas. Lo que quiero decir con esto es que aquí le dan valor al tiempo, y a la gente. Estoy convencido de que este tipo de tiritas existe en España, pero no me imagino a ningún/a dependienta/e preocupándose por el tipo de herida. Como mucho, si pides un esparadrapo te preguntan si lo quieres marrón o blanco!
Este tipo de cosas son las que hacen que adore este país, su esfuerzo por alcanzar la perfección es envidiable.



Isabel me dice que desde España, después de pasar unos días, ve claramente que quiere volver a subir. Todos (o la mayoría) añoramos nuestra casa. Ella se ha dado cuenta de que lo que añora no es el idioma, o las costumbres. Lo que añoramos realmente es el tipo de vida que teníamos allí, cuando teníamos trabajo, había bonanza económica, etc. Esa vida ya no está, no existe. Ahora nuestra vida está aquí y debemos aceptar que uno es de donde pace, no de donde nace. Por supuesto que cuando tenemos vacaciones volvemos a casa con una ilusión tremenda por ver a amigos y familiares, y que nos reconforta sentirnos en un entorno seguro, que conocemos y controlamos pero… ¿vivir allí? Bastan 5 minutos en cualquier conversación para darse cuenta de que el que más y el que menos sufre la crisis profundamente. El que no está en paro, le han recortado el sueldo o cambiado el convenio, o está amenazado de despido en cualquier momento, o ya no puede hacer horas extras, o le hacen trabajar 12 horas cuando le están malpagando 8, etc.



El otro día, viendo la Serie de televisión “LUTHER”, hablaban del “AUTOENGAÑO POSITIVO” que consiste en vernos a nosotros mismos muy por encima de lo que somos. Nos vemos más guapos, más profesionales, más inteligentes, etc. Este autoengaño positivo nos ayuda a seguir adelante y superar las adversidades (de ahí lo de positivo) y nos hace creer que tarde o temprano tendremos un golpe de suerte y nuestra vida cambiará 180º, sea porque tendremos el trabajo de nuestro sueños o porque nos tocará la lotería. ¿Qué? ¿Cuántos os identificais? Yo…sip, Jejeje.



Cambiando de tercio, el domingo nos juntamos algunos miembros del grupo de Facebook para hacer una barbacoa en el lago y nos lo pasamos “churruqui”. Ahí va esa foto!



CURIOSIDAD:
¿Sabíais que cuando matriculáis el vehículo podéis elegir el número de placa? Siempre que ese número esté disponible, claro está. Está muy bien esta opción, ya que como la matrícula la vas a tener para siempre (aunque cambies de vehículo), puedes conservar esa numeración especial, sea el día de tu boda, el nacimiento de tus hijos o el billete de lotería que casi te toca, y digo casi porque si te hubiera tocado no estarías leyendo este blog, jajaja.
Pues con los números telefónicos pasa algo parecido. Pagando un plus, puedes escoger un número GOLD, es decir, fácil de recordar como por ejemplo: 022.538.38.38. Me parece genial.



INFO PRÁCTICA:
Para búsquedas de empleo, aunque en vacaciones está todo un poco parado, www.anibis.ch  es una buena opción. Los trabajos suelen ser un poco precarios en cuanto a salario, pero ese es el motivo por el cual no exigen lo que las agencias de trabajo.



EXPERIENCIA PERSONAL:
Esta experiencia es de nuestra queridísima amiga Zahra, que ha querido compartir con los demás su propia experiencia con la particularidad de que se trata de una “doble” emigración.
Me llamo Zahra soy española nacionalizada de origen marroquí, he salido en algunas fotos del blog junto a la familia de Alberto, a quien desde aquí agradezco su esfuerzo para mantener el blog activo a pesar de sus circunstancias. Mucho ánimo que este blog nos encanta J
Me gustaría compartir mi experiencia con los demás espero que sea útil para algunos y entretenida para otros.
Como os he dicho antes, nací en Marruecos emigré a España en el año 2006 después de casarme con mi marido Javier de Zaragoza. Pensaba que con mi llegada a España todo sería fácil como mi vida anterior en Marruecos, donde después del paso por colegios privados y la universidad empecé a trabajar en una empresa española en mi ciudad Casablanca. Para mí era el trabajo perfecto (aunque tenía que trabajar mucho) puesto que entre semana estaba en la oficina con muy buen ambiente y el fin de semana me dedicaba a organizar eventos en los mejores hoteles de 4 y 5 estrellas para los comerciales de la empresa donde aprendían técnicas de venta y se premiaba a los mejores en su trabajo. Todo a lo grande el dinero no era problema, además de encantarme mi trabajo tenía a mi familia cerca.
Cuando llegue a España tenía mucha ilusión y confianza en mí misma pensando que repetiría mi éxito laboral sin problemas, que todos los españoles eran tan majos como los de mi empresa anterior y los que conocía cuando iba de vacaciones a España, pero una cosa es ir de vacaciones que todo el mundo te trata bien y otra muy distinta en compartir con ellos sus oportunidades de trabajo, la sanidad… etc. Me he encontrado con mucha gente que piensa que los inmigrantes no aportan nada al país, que sólo van a aprovechar de los servicios que sólo corresponden a los españoles y no se dan cuenta que muchas personas han dejado muchas cosas buenas atrás y están trabajando en profesiones como el campo o las construcción donde era difícil cubrir estos puesto por el personal local (hablo del 2006 cuando llegué).  He sufrido en mi propia persona algún caso de discriminación y racismo. Sí que es verdad que por parte de gente con un nivel cultural no muy alto, que solo hablaba un idioma, que no había salido de España y que por supuesto no se había molestado en investigar lo que aporta la inmigración al PIB y las prestaciones que recibe, no merece la pena entablar una discusión porque no voy a cambiarles, tienen que vivir una experiencia de emigración para poder comprenderlo. Pero no todo ha sido malo, jeje también trabajé en empresas con proyección internacional  y conocí a gente muy muy buena.



Sobre mi segunda emigración mi marido y yo decidimos venir a Suiza puesto que habíamos estado varias veces de vacaciones ya que mi hermana vive aquí. La gente lo que sabe es que aquí se cobra mucho aunque también hay que decir que todo es más caro, pero lo verdaderamente interesante de Suiza como dice mi marido es que es un país muy bien gestionado, con una deuda pública baja, exportador de alto valor añadido, está fuera del euro, tiene su propio Banco Central… Y puesto que hemos venido a trabajar y a dar lo mejor de nosotros mismos nos gustaría que nuestros impuestos se usen de forma eficiente y podamos disfrutar de una buena educación para nuestra hija o una sanidad correcta que ojalá nunca necesitemos.
Esta vez le tocó a mi marido sacrificar un buen trabajo y un buen sueldo en una empresa química y dejar atrás a familia y amigos. Los dos primeros meses estuvimos alojados en casa de mi hermana puesto que tiene una casa bastante grande, después alquilamos un apartamento en un pueblo muy pequeño de los Montes de Jura. El pueblo es bonito aunque la vida en invierno es un poco incomoda debido a la nieve, he tenido varias caídas por el hielo pero no me he roto nada, jeje.
Antes de mudarnos a este apartamento empecé a trabajar en un despacho de prensa diplomático de una país árabe en Ginebra, este trabajo lo tenía medio mirado desde España puesto que había enviado el CV y me habían llamado para una entrevista aunque el puesto no era seguro porque al ser diplomático tienen que enviar mi dossier y es el país en cuestión el que tiene que aceptarlo. Así que durante la espera comencé otro trabajo en el que sólo estuve un día.  El trabajo en cuestión era como comercial para vender lencería a las chicas de los “Salón de massage”  que como se ha explicado en este blog es donde se ejerce la prostitución legal en Suiza. El primer y único día, fui con mi jefe a realizar las ventas, pero me di cuenta que no merecía la pena trabajar para una persona que desde las 10 a las 17h ni te pregunta si quieres ir al baño o ni siquiera tomar un café, y eso que yo había realizado alguna venta. Como guinda del pastel, al final de la maravillosa jornada laboral, estábamos a 5 km de mi casa y ni siquiera fue capaz de acercarme porque me dijo que estaba un poco lejos… menos mal que es comercial, y está acostumbrado a hacer kilómetros. Así que al día siguiente le llamé para decir que no me interesaba el trabajo.
A los pocos días llegó la confirmación del despacho diplomático, el sueldo era bajo además de trabajar sólo 6 horas al día y sin contrato. Aun así acepté pero necesitaba un contrato para poder hacer el permiso de residencia. Después de un tiempo  demostrando que hacía bien mi trabajo, amenacé a mi jefa con irme si no me hacía un contrato. Me salió bien la apuesta puesto que accedió sin consultarlo con sus superiores, así que con ese contrato indefinido conseguimos, Javier, Sally y yo nuestro permiso B. Desde entonces decidí buscar otro trabajo mejor pagado y a jornada completa (diréis que mala soy pero la vida es así, hay que luchar para sacar todo adelante como sea), aunque a los pocos días nos llegó un correo con la decisión de cerrar este despacho, así que mientras estamos haciendo los trámites del cierre estoy buscando otro trabajo, la búsqueda es difícil porque en Suiza hay mucha competencia y no puedo destacar mucho con mis conocimientos lingüísticos porque aquí hay mucha gente que sabe idiomas, de todas formas espero tener suerte en alguna de las entrevistas que voy haciendo.



De las cosas que me gustaron en Suiza a diferencia de España que en los sitios públicos los extranjeros no llaman la atención, en Ginebra el porcentaje es altísimo y hay gente trabajando de todo el mundo en las organizaciones internacionales, es por esto que te tratan igual en todos los sitios, en España te tratan o te miran según tu origen, y después de un tiempo aquí en Suiza todavía no he escuchado los calificativos despectivos (aunque puede que existan),  equivalentes a: Moros, sudacas, etc. que tan pronto escuché en España.
De todo esto quiero decirle a la gente novata en la emigración que mucha paciencia y luchar por lo que uno quiere que al final se consigue o por lo menos te quedará la satisfacción de haberlo intentado.

Podéis enviarnos vuestra historia personal a info.mevoyasuiza@gmail.com. Si deseáis contar vuestra historia pero preservar vuestro anonimato, no tendremos inconveniente en hacerlo.  



FRASE DEL DÍA:
Hay dos palabras en la vida que te abrirán todas las puertas: “tire” y “empuje” (by me).



DEDICATORIA:

El blog de hoy es evidente que se lo vamos a dedicar a todos los familiares y amigos de las víctimas del accidente ferroviario de Santiago de Compostela. Poco se puedo decir, nuestro más sentido pésame y fuerza para sobrellevar estos dolorosos momentos.